Uñas

Hecho para el ritmo de un salón de uñas.

Estaciones que no se cruzan, servicios de 45 a 90 minutos, mucho efectivo y una dueña que todavía cierra. Eso no es un “recurso” de un marketplace. Es el día.

Una columna por técnic@, no un revoltijo

Gel X de María a las 10 en la estación de Ana. Pedicure de Paula a las 11 con Meli. Retoque a las 13. La vista Personal muestra el piso como lo ves cuando levantas la cabeza.

El ticket del Gel X no se discute a las 14:20

Precio del servicio, extras, propina y método de pago salen del cobro de la cita. La comisión de Ana queda atada a ese cobro. Dejas de reconstruir “quién hizo el set de las 10” por WhatsApp.

Efectivo, terminal y la gaveta

Los salones de uñas mezclan pagos todo el día. El cierre te dice el efectivo esperado; tú cuentas; la diferencia no se esconde en un Excel.

Lealtad que no es una tarjetita que se pierde

Sellos y nivel en Apple Wallet. La clienta de Gel X ve 7/10 en el teléfono. Recepción no busca una ficha en un cajón.